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En el principio...

Desde que me mudé a USA en el 2007 se me había abierto el apetito por la costura. Siempre he sido una chica muy “crafty”, me gustan las manualidades, el arte y el baile. Para eso de Abril del 2007, obtuve mi primera máquina de coser -usada- gracias a un “add” en Craigslist. Mi primer producto fue una muñeca. La muñeca más horrible que te podrías imaginar. Seguido por una cartera… la cual no quedó tan mal, pero me desanimé porque encontraba la costura difícil y no tenía quien me enseñara.

Pasó un tiempo y me mudé cerca de otros familiares. Fue para ese tiempo que comencé a utilizar pañales de tela con mi hija (2009). El tema de los pañales de tela me apasionó muchísimo y me empapé de toda la información que pude encontrar. A tal nivel, que con el tiempo abrí la primera tienda de pañales virtual en Puerto Rico “Chiquititos”, seguido por el primer grupo puertorriqueño en Facebook sobre pañales de tela – Pañaleras ( y Pañaleras Mall) y lo que fue el website informativo PanalesdeTela.com (ya fallecido). Mi esperanza era informar a PR sobre el maravilloso mundo de los pañales de tela. Aunque era una “freak” del pañaleo, las toallas de tela no siempre fueron de mi agrado. De hecho, aún cuando utilizaba pañales de tela con mi niña, seguía pensando que las toallas eran ya como que “too much”… pero con el tiempo la lógica me ganó.

Mi primera toalla la obtuve en un intercambio de trabajo con una WAHM de Alaska. Fue la primera pieza que me expulsó a este mundo mágico. Cuando la tuve en mis manos, la miraba pero no me atrevía a usarla. La dejé en la gaveta por varias semanas hasta que me animé. ¡NO VOLVÍ ATRÁS! Luego, obviamente, tuve que conseguir más. Otra WAHM de USA se unió a mi stash con unas toallas bastante absorbentes, pero bastante grandes para mi. Como no tenía mucho dinero, esas toallas tenían que ser suficientes por el momento.

Con el tiempo mi vena de aprender a coser comenzó a latir nuevamente. Mi suegra y la tía de mi esposo me enseñaron los puntos básicos de costura, por lo cual les estoy eternamente agradecida. Desde esas clases, no dejé de coser. Pasó el tiempo y mis conocimientos crecían. Aprendí a hacer ropa, Juguetes, muñequitas, peluches y por supuesto, pañales de tela.

Para aquellos tiempos ya tenía mucha práctica en el costureo y tenía buen conocimiento de materiales absorbentes, bambú, telas impermeables, en fin. A petición popular de muchas amigas pañaleras, abrí mi segunda tiendita de pañales de tela. Esta vez como WAHM, no re-vendiendo pañales de marcas reconocidas. Mi tiendita se llamó Hero Diapers.

Para esos tiempos de haberme lanzado como WAHM, se abrió el primer grupo en PR de toallas de tela en Facebook, llamado Los Mama Pads y Yo (ya fallecido) del cual era administradora junto con otras chicas, muy buenas amigas.

El abrir la caja de Pandora de los “mama pads” en la comunidad de pañaleras por ahí por el 2009, me picó la vena a hacerle un “update” a mi stash personal de toallas. Comencé entonces tratando de asimilar el patrón que ya tenía. Muy contenta por lo logrado, compartí mi foto en el grupo, y rápidamente se hizo sentir el apoyo de mis compañeras. Me alentaron a que cosiera más y a tomar órdenes. Así que decidí añadir toallas aquí y allá en el menú de Hero Diapers. Pero  claro, ¡había que ponerle su nombre! Así que en un post en el grupo de los “mama pads”, buscando como llamarle a mis pads, las muchachas comenzamos un mini “brainstorming” de ideas. Yéndose por el tema de los “super héroes” terminaron mis toallas siendo bautizadas por mis compañeras y yo como WonderPads.

El resto es historia. Comenzaron mis amigas, conocidas pañaleras y hasta familiares a pedirme WonderPads y mi corazón comenzó a tomar esa dirección y abandonar poco a poco el ambiente de los pañales, pues mis hijos ya estaban grandecitos. Decidí retirarme del mundo del pañaleo, y dedicarme full time a WonderPads.

Al poco tiempo, me fue tan bien que abrí un fan page y mi propio website.

Poco a poco mis máquinas fueron creciendo. Crecí de una máquina con una sola puntada, a una "serger" casera y otra máquina con puntadas decorativas. Luego tuve la bendición de comprar dos máquinas industriales, una "serger" y una "straight stitch". Cuando llegué a mi casa con esas maquinas sentí que mis sueños habían sido realizados, lol. Desde ese día, mis toallas han tomado un “look” más profesional, con unos terminados distintivos, aunque no fue suficiente para calmar mi curiosidad de las máquinas de coser… teniendo ya un total de 7 maquinas en mi estudio…. y contando. JA!

Hoy día, llevo unos 10 años confeccionando toallas de telas y aunque la mayoría del trabajo lo hago yo, siento que ha sido algo colectivo. Mis niños revolotean a mi lado cuando coso, me “ayudan” en lo que pueden. Mis hijos me han ayudado a trazar y cortar tela, al igual que mi hermana, mi suegra y otras personas que han pasado por el taller. Tengo amigas en la costura que me ponen al día en tejidos y nos ayudamos mutuamente en decisiones de telas. Estas chicas ha sido una parte muy importante en mi vida personal y mi crecimiento profesional.

He sido invitada a participar en intercambios, coops, ferias y charlas. También he tenido la oportunidad de vender al por mayor y en tiendas en Puerto Rico.

Ya perdí la noción de cuantas toallas he cosido y de a cuantos lugares he enviado paquetes. Solo se que mi deseo siempre ha sido ayudar y educar a mujeres a obtener una mejor alternativa. Antes, para sus bebés y hoy para su ciclo; y poner un techo sobre mis hijos en el proceso. Todos nos beneficiamos de esta maravilla.

Me han brindado el privilegio de pertenecer y, junto con la creadora y otras compañeras, administrar el grupo “Mi periodo feliz” el cual es el grupo activo en el tema. Este grupo se están encargando de llevar la voz de lo reusable cada vez más. Algo que siempre he querido desde el principio.

He conocido mucha gente bonita y es increíble para mi el haber sido o ser de beneficio e inspiración para muchísimas mujeres – directa e indirectamente. El planeta se ha ahorrado muchas montañas de toallas sanitarias, tampones y pañales desechables; y eso es lo que me llena de mucha satisfacción y orgullo.